miércoles, 14 de abril de 2021

Batalla del Sauce y sus daños colaterales

 El 20 de mayo de 1870 se libró la Batalla del Sauce entre las tropas entrerrianas comandadas por el gobernador Ricardo Ramón López Jordán y las tropas nacionales que en forma irregular había enviado el presidente Sarmiento para controlar lo que él llamó la rebelión. López Jordán había sido impuesto por la Legislatura Provincial para que dispusiera la defensa del territorio provincial. Avanzado los hechos se produce el primer enfrentamiento importante de los contendientes en cercanías de Lucas González, a la vera del Arroyo El Sauce. Según el historiador que mencione los sucesos la ubicación varía desde el Arroyo Nogoyá hasta las nacientes del Obispo. Cabe destacar que por entonces nuestro pago mantenía su viejo nombre de Puntas del Obispo. Las tropas jordanistas en número cercano a los 14.000 hombres se habían desplazado desde lo que hoy es el Distrito Chiqueros y habían tomado posición desde el Arroyo Sauce al sur, mientras que al norte del mismo se dispuso la formación del ejército nacional al mando del General Emilio Conesa, al que se le habían sumado algunos escuadrones provinciales que respondían a los caudillos urquicistas como el Coronel Taborda de Rosario Tala, Coronel Navarro de Nogoyá, General Galarza quien ordenaba sobre el Coronel  Gamarra de Villaguay, Coronel Gutiérrez de Victoria entre otros. Las acciones que después de horas de combate dejan en el campo de batalla entre 150 y 200 hombres muertos y las tropas se dispersan dejando la sensación de que no había una resolución clara para uno u otro bando. Como es lógico, el parte de guerra escrito por el secretario de Conesa, M. Goyena del mando del ejército nacional se adjudicó el triunfo, el que de ninguna forma pudo ser sostenido con hechos concretos. Entre los hombres destacados que lucharon junto a su jefe López Jordán se destacaron: Eloy Fernández, Robustiano Vera, Juan Luis González, Benicio González, Aplinario Almada, Carmelo Campos, Pedro Seguí, Lino Texera, Eustaquio Leiva, Nicomedes Coronel, Mariano Querencio, Romualdo Hermelo, Mateo Sola, Segundo Gianello, Francisco Fernández, Francisco Arigós, Cruz País, José Morán, entre otros. Algunos historiadores han ubicado entre los hombres que participaron de la batalla de El Sauce a José Hernández, pero carece este dato de veracidad, ya que el autor del “Martín Fierro” en esos días se encontraba en Buenos Aires y recién se integró a las tropas jordanistas el 7 de octubre de ese año. El general Conesa, finalizado el enfrentamiento, ubico su campamento en Puntas del Obispo, desde dónde el día 22 solicitó al general Gainza el ascenso de todos los jefes y oficiales de su fuerza, además de solicitarle en forma urgente más armas y municiones. Mientras tanto López Jordán comenzó su desplazamiento hacia el Paraná, el día 26 de mayo sus tropas acamparon en cercanías de Nogoyá, para seguir su marcha hacia Don Cristóbal.  Como dato de color a esta campaña militar por nuestros pagos, es de destacar que las tropas nacionales en sus desplazamientos causaron una serie de daños y perjuicios entre las propiedades de muchos vecinos, los que iniciaron reclamos judiciales. Hasta el cura Generoso Santilli, al que se lo sindicaba como “blanco” (jordanista), resulto herido de arma blanca en pleno acto religioso. Don Basilio Albornoz, le dio un poder a don Vicente Requena, para reclamar al gobierno nacional, una indemnización por los daños que había sufrido a manos de las tropas de Conesa, un día antes de la Batalla del Sauce, en sus campos ubicados al norte del campo de batalla. Don José Correa inicio un reclamo por los daños producidos por el ejército de Conesa en sus propiedades de Las Tunas, Distrito Crucesitas. Don Pedro Solari también inició acciones judiciales por los daños sufridos en su campo de pastoreo al Norte del Arroyo Sauce. Desde el distrito Sauce también hacen lo propio los propietarios doña Rosa Suárez y don Miguel Godoy. Desde distrito Montoya alzaron sus reclamos los vecinos Geraldo García y Benigno Aliendro. Las depredaciones se siguieron sucediendo en distintos lugares de la zona tales como el arreo de ganado vacuno y lanar, rotura de instalaciones, mal trato con el personal de los establecimientos. Los atentados contra la integridad física de los vecinos estaban al día. El padre Santilli apuntó en sus registros del Libro IV de Defunciones: ”En estos meses no puede garantirse la integridad del número de las defunciones habidas a causa de los avances cometidos por los Gefes pertenecientes al Ejército de la Nación. Santilli”

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario