Al pago viejo, aquel que por casi un siglo se lo conocía como Puntas del Obispo, el progreso de las vías le cambiaría el nombre. La suerte había querido que las paralelas de acero, las que venían desde Paraná y desde Concepción del Uruguay, se encontraran en el Km 153, en los campos de Corfield. El 1 de junio de 1887 se realizó la unión de las vías. Este hecho hizo que a la estación más cercana había que buscarle un nombre. El administrador de la empresa ferroviaria, el mendocino Lucas González, solicitó al gobernador Basavibaso, que esta estación llevara su nombre. El agrimensor Pablo Ávila realizó los planos de la futura Villa, los que fueron aprobados el 20 de abril de 1888, esta fecha es la que se toma para la fundación del pueblo.
Un inusitado crecimiento proveyó
a la Villa de Escuela del Estado, Comisaría, Juzgado de Paz, Estafeta Postal, de
organización mutual de seguros y créditos, de numerosos comercios de toda
índole, de organizaciones de beneficencia, de diarios, de molinos harineros, en
definitiva, se contaba con una dinámica economía que empujaba el progreso.
Faltaba organizarse institucionalmente como Junta de Gobierno, que pudiera
organizar y dirigir ese crecimiento. Hacia fines de 1915, hubo un intento desde
el gobierno provincial, al designar a una Comisión integrada por los señores Monserrat,
Gallasi y Guillani, vecinos del lugar, para la confección de un padrón de los
habitantes que existían en el momento. Desde el periódico “Vida Nueva”, el 5 de
setiembre de 1915, se apura una definición sobre el tema, ya que según dice “es
tiempo que la comisión organizadora de estos trabajos…acuerden sin más trámite,
el día de la elección plebiscitaria, comunicándolo al Superior Gobierno para
que extienda el Decreto respectivo…para la creación de la Junta de Gobierno…”. Como
no se habían producido avances, se designó en octubre de 1917 a una comisión de
vecinos, para que volviera a intentar el empadronamiento de los habitantes,
designando a Kiva Jaroslavsky, Maximino Enrique, Antonio Arín, Antonio Blanco,
Arturo Guaita y José Zapian, para hacerlo. En esta oportunidad se llegó a
cumplir con esa carga pública, y para el 17 de noviembre de 1917, el gobierno
provincial, a cargo del Dr. Miguel Laurencena, por medio del Decreto-Ley designo
el vecino Enrique Giqueaux para presidir la primera y provisoria, Junta de
Gobierno de la Villa Lucas González.
Don Enrique Giqueaux tuvo un
corto mandato, ya que presentó su renuncia el 14 de enero de 1918. Aceptada que
le fue, los integrantes de la Junta de Gobierno, designaron como su sucesor al
Sr. Kiva Jaroslavsky, quien manejo con sapiencia los inicios de la organización
institucional Luquense.
La primera sede de la Junta de
Gobierno estuvo ubicada en lo que hoy es calle Roque Sáenz Peña, en la casa de
Enrique Hildebrandt, que posteriormente se conoció como el estudio del
Escribano Carmelo Affranchino. No fueron pocos los problemas que tuvieron que
resolver, debido a que se organizó una fuerte resistencia en los vecinos que no
aceptaban pagar ningún tipo de tasas ni tributos y consideraban que la Junta de
Gobierno conspiraba contra sus intereses. Organizaron marchas callejeras a las
que los integrantes de la Junta de Gobierno, resistieron a pie firme, desde su
sede de gobierno. No faltaron armas cortas y largas en los dos bandos
contendientes, pero por fortuna, las cosas no pasaron a mayores, y poco a poco
las agitadas aguas se fueron calmando en favor del orden público. Cabe destacar
que las principales reacciones provenían de las familias mejor posicionadas en
la joven sociedad Luquense.
La sede de la Junta de Gobierno
fue trasladada posteriormente al local que se ubicaba frente a la Seccional
Policial, para luego pasar a ocupar el local en el que actualmente funciona la
municipalidad.
En el año 1935 la Villa Lucas
González fue ascendida a Municipalidad de 2° Categoría, durante el gobierno provincial
del Dr. Luis Etchevehere.
Posteriormente y por gestiones
del Intendente José Carlos María Guaita ante el gobernador Brigadier Ricardo
Favre, la Villa Lucas González es ascendida a Ciudad y desde entonces pasó a
ser Municipalidad de 1° Categoría.
Con la recuperación de la
democracia en 1983, el gobierno municipal quedó a cargo de un Presidente
Municipal y de un Poder Legislativo compuesto por diez concejales, cuyos cargos
se cubren por el sistema D´Hondt, de acuerdo a los votos recibidos. Para tener
diez concejales, según la Constitución de Entre Ríos, el pueblo debe contar con
7000 habitantes. En el año 2010, en el Censo Nacional realizado, no se
alcanzaba con esa suma, algo sumamente raro, por lo que el Concejo Deliberante,
pasó a contar con siete Concejales y un Presidente. En el año corriente, 2022 se debe realizar un nuevo Censo Nacional, por lo que esperemos que se cuente
bien a nuestra gente.







